GarantiaDXV

Garantía

La garantía de un producto está destinada a cubrir desperfectos de fabricación. En un colchón, dicho problema puede ser notable a lo largo de su vida útil, no obstante, la experiencia nos dice que la mayoría de incidencias se detectan como mucho al año de haber realizado la compra.

Por otro lado, un colchón es un producto de uso diario e higiénico, que con el paso del tiempo sufre un desgaste aunque desde el exterior parezca que esté nuevo.

En nuestros colchones con garantía DXV, la garantía por defectos de fabricación es de por vida, ya que estamos totalmente seguros de la gran calidad de nuestros productos:

  • Nuestros modelos han sido confeccionados con la última tecnología en descanso y según las sensaciones y necesidades que nos han transmitido nuestros clientes. Además, han sido fabricados por fábricas de punta en el sector del descanso. Hemos seleccionado las mejores fábricas de la región.
  • Los productos que vende Narvaja Hogar cuentan con el respaldo de una empresa con más de 7 años de experiencia en el sector y con más de 5 años dedicados en exclusiva a la venta a través de Internet. La solvencia y seguridad de nuestra empresa es mucha más garantía que la que puede tener cualquier producto en concreto, pues ante cualquier problema siempre hemos respondido ante nuestros clientes.

Los materiales de los que se compone cualquier pieza del equipo de descanso se deterioran con el paso del tiempo llegando incluso a un momento en el que pierden su efectividad. Lo mismo ocurre con las propiedades de estos materiales y de los tejidos externos. Esta progresión irá acompañada de una disminución en el confort y la calidad del descanso.

Además, junto a las alteraciones en la calidad del colchón, también el cuerpo humano va cambiando a lo largo de los años. Transcurrida más de una década seguramente usted necesite un tipo de colchón distinto al que compró en su momento. A ello contribuyen los avances registrados en las tecnologías en descanso. Día a día aparecen nuevos materiales, sistemas o tratamientos que mejoran las prestaciones de los ya existentes.

Por una parte, un colchón en malas condiciones es la antítesis de un sistema de descanso. Esto unido a las facilidades del cuerpo humano por buscar posturas que le sean cómodas generará vicios que afectarán no sólo al descanso sino también a la salud: dolor de espalda o de articulaciones, cansancio crónico, insomnio...

Pero además, el momento del cambio va a ser duro. Un cuerpo acostumbrado a dormir sobre una superficie deformada lo primero que hará será rechazar una base uniforme como la que le proporcionará el nuevo colchón. Esto se traducirá en unas primeras noches en las que dormir se convertirá en una odisea. Sin embargo, se trata de una época de adaptación necesaria provocada no por una mala adquisición, sino por un retraso injustificable en realizar el cambio de colchón.  

 

¿Qué cubre la garantía de mi colchón?

La garantía del colchón cubre defectos físicos en el colchón. El problema más común es el hundimiento. Si el colchón está hundido más allá de cierto punto cuando no hay nadie tumbado, la garantía se aplica. La normativa europea sobre tolerancias en medidas de productos de descanso considera normal una pérdida del 10% de la altura del colchón o que en el mismo quede una marca donde se ha descansado varias horas, sobre todo coincidiendo en la zona de caderas. El hundimiento normalmente se mide estirando un hilo u otro objeto tirante en línea recta sobre la superficie del colchón y se mide con una regla la distancia que hay desde el hilo hasta la parte más baja del hundimiento.

La garantía del colchón también cubre usualmente resortes que se han roto o que sobresalen por los lados, las espumas de la superficie si por lo que sea se han revuelto, las costuras del colchón si están rompiéndose o cualquier otro defecto físico por el estilo.

Bases y Condiciones de la garantía

  1. Boleta de Compra. Es requisito necesario para ejecutar la garantía del colchón, presentar la factura original de compra.
  2. Defectos de fabricación. La garantía cubre solamente los defectos de fabricación y no cubre el deterioro normal ocasionado por el uso habitual del producto.
  3. Quitar la etiqueta. Esta etiqueta es la que encontrarás cosida al colchón. Esta información se utiliza para regular los productos de los fabricantes. El consumidor es totalmente libre de quitar esta etiqueta, pero este acto anulará la garantía.
  4. Manchas. Si un colchón está manchado, la garantía se anula. Esto se aplica incluso a problemas en los que las manchas no tengan nada que ver, como un colchón hundido. Los líquidos pueden empapar el colchón y deteriorar las espumas en su interior. Además, las manchas pueden ser anti higiénicas y nadie quiere llevarse un colchón así de vuelta al depósito. Puedes prevenir las manchas simplemente usando un protector de colchón impermeable. Estos NO tienen tacto a plástico y NO son solo para los que tienen incontinencias. Solo con nuestra sudoración y transpiración, un poco cada noche en el transcurso de 10 años, pueden crear una mancha que termine hundiendo las espumas. Sin mencionar, que hay otras actividades de cama que pueden producir una mancha húmeda.
  5. Base incorrecta. Tu colchón necesita una buena pase donde apoyarse. Esta puede tomar diferentes formas. La más común es quizás el somier con láminas de madera, o una base tapizada. Utilizar una cama vieja o deteriorada casi siempre anula la garantía. Si no quieres comprar una cama nueva, considera un somier con patas sencillo o una base tapizada con una superficie sólida. Si utilizas un somier con láminas, asegúrate de que la parte del centro suministra un apoyo fuerte y estable al colchón.
  6. La empresa se guarda el derecho de arreglar el producto o de cambiarlo por otro de igual o similares características, ya que con el tiempo hay modelos que se discontinúan.
  7. El colchón no puede exponerse a condiciones o elementos que lo rompan, como objetos cortantes o punzantes, humedad, etc.
  8. Huella. El colchón debe ser rotado cada un máximo de 15 días, para que los puntos de apoyo del cuerpo no se encuentren siempre en el mismo lugar, ya que de esta forma los colchones se marcan con el tiempo y dejan una huella, por ejemplo en el apoyo de la cadera.